Las cucarachas comen cualquier cosa, excepto azúcar. Estos insectos han evolucionado para aprender cómo detectar y evitar un cierto tipo de glucosa que se encuentra a menudo en las trampas para matarlas, según una investigación publicada el jueves en la revista estadounidense Science. Los científicos se centraron en las pequeñas y delgadas cucarachas alemanas, que viven en hogares, oficinas y apartamentos de todo el mundo, en cualquier lugar por donde pisan los humanos y dejan migas tras de sí. Ya se había observado un aparente desprecio por las trampas con dulce en algunos de estos tipos de cucarachas a comienzos de los años 1990, unos siete u ocho años antes de que las trampas comerciales que utilizan glucosa se multiplicaran en el mercado, afirmó el investigador Coby Shcal, de la Universidad estatal de Carolina del Norte (este de EEUU). Las cucarachas evolucionaron rápidamente, notaron los científicos, que observaron el nacimiento de nuevas generaciones que heredaban un...